Ayer era el cumpleaños de una amiga y salimos a celebrar a una discoteca. Mi amiga hace algún tiempo ya me comenzó a comentar que tenía un amigo que quería presentarme. Yo me hacía la loca porque soy una ferviente creyente que nada arreglado puede resultar. Ese día, mi amiga volvió a decirme, que el fulanito en cuestión iba ha hacer una aparición sorpresa en cualquier momento.
Hice una mueca de fastidio y me resginé a tener que socializar con un tipo que describían como el hombre perfecto -simpático, caballero, buena gente y encima de todo, médico... ¿y porque seguirá soltero, me pregunto?.
Total, el fulanito en cuestión nunca se apareció, cosa que no lamenté, porque probablemente no hubiera funcionado. Yo ya estaba mentalizada a ignorarlo, repitiendo mi mantra una y otra vez "nada arreglado puede resultar".
Luego analicé un poco esa frase y me di cuenta que era completamente extremista, que con una frase había dilapidado un grupo de hombres, amigos de una amiga con los cuáles podía funcionar algo. ¿Debería entonces abrirme a la posibilidad que quizá una de esas citas arregladas puede ser el comienzo de algo que dure, algo real? ¿Debería entonces hacer algo al respecto de este médico maravilla que tanto quieren presentarme?
La respuesta es no.
No. No pienso hacer nada.
No porque me de miedo, no porque sea una engreída, no porque mi esencia de mujer histérica me haga pensar en todas las cosas que me pueden salir mal.
Podría hacer lo que hacen muchas de mis amigas. Salir con el pata y probar. Enfrascarme en una relación con alguien que no me gusta tanto solo para pasar el rato. Total, es solo salir, es solo una cita, es solo ir a bailar, es solo un beso, es solo acostarse juntos. Quizás ni siquiera sea trascendente y solo sea un medio tiempo antes de una relación mas importante.
Pero no. Mi respuesta sigue siendo no. No tengo ganas de intentar y hay una razón simple. Mi instinto me dice que no. Que no se siente real, que no tengo ganas de tratar a alguien que, francamente, ni siquiera me cae bien y con quien no tengo nada en común (por lo que me cuenta mi amiga al menos). Tengo ganas de creer en mi instinto y seguirlo.
Gracias, pero paso.


No hay comentarios:
Publicar un comentario